La construcción chilena atraviesa uno de los procesos de transformación técnica más importantes de las últimas décadas. El avance de nuevas exigencias regulatorias, los efectos del cambio climático y la necesidad de mejorar la calidad real de las edificaciones están obligando a la industria a evolucionar desde modelos tradicionales hacia una construcción basada en desempeño verificable. En ese escenario, el rol de la investigación aplicada y de los centros tecnológicos especializados adquiere una relevancia estratégica.
Ahí es donde surge con fuerza el trabajo de CITEC-UBB, uno de los principales centros tecnológicos del país enfocados en desempeño constructivo, física de la construcción y análisis avanzado de envolventes.
Además de conocer el trabajo que realiza CITEC-UBB y los distintos servicios especializados que desarrolla a través de sus laboratorios y áreas de investigación aplicada, en esta edición vamos a profundizar en uno de los temas que hoy está redefiniendo la construcción chilena: la envolvente y su rol frente a las nuevas exigencias de la RT-2025 y la eficiencia energética.
Durante muchos años, gran parte de la construcción en Chile entendió la envolvente como un elemento principalmente asociado al control térmico. Sin embargo, los problemas observados en miles de viviendas y edificios comenzaron a evidenciar una realidad mucho más compleja.
Condensaciones interiores, aparición de moho, filtraciones, pérdidas energéticas y deterioro prematuro de materiales demostraron que incorporar aislación ya no era suficiente. Hoy, el comportamiento real de una edificación depende de múltiples variables físicas que interactúan simultáneamente.
En este nuevo escenario, la envolvente pasa a transformarse en un sistema integral de desempeño.
Según explican desde CITEC-UBB, el verdadero desafío actual consiste en comprender cómo interactúan el calor, el aire y la humedad dentro de los sistemas constructivos, especialmente en zonas climáticas complejas como el sur lluvioso de Chile.
La llegada de la RT-2025 marca precisamente ese cambio de paradigma.
La nueva Reglamentación Térmica 2025 representa probablemente una de las modificaciones más profundas que ha experimentado la construcción nacional en décadas.
El cambio no es solamente técnico. También es conceptual.
La industria está dejando atrás una lógica prescriptiva —centrada únicamente en cumplir requisitos mínimos— para avanzar hacia una lógica prestacional, donde el desempeño deberá demostrarse, medirse y verificarse.
Eso implica que ya no bastará con declarar soluciones constructivas en planos o especificaciones técnicas. Será necesario evidenciar cómo funcionarán realmente los edificios durante su operación.
La RT-2025 incorpora además nuevas dimensiones críticas que históricamente fueron abordadas de manera fragmentada:
Todo esto obliga a cambiar profundamente la manera de diseñar, construir y fiscalizar edificaciones en Chile.
Uno de los principales aportes desarrollados por CITEC-UBB ha sido la generación de metodologías adaptadas a las condiciones climáticas y constructivas específicas del país.
Esto resulta especialmente relevante porque muchos modelos internacionales no pueden aplicarse directamente al contexto chileno, particularmente en zonas de alta humedad y lluvias intensas.
Cada territorio presenta mecanismos de deterioro distintos y exige respuestas técnicas diferenciadas.
Frente a ese escenario, el centro desarrolló una metodología basada en física de la construcción que permite estudiar de manera integrada la transferencia de calor, aire y humedad en las envolventes.
La herramienta busca apoyar el trabajo de proyectistas, arquitectos, calculistas y especialistas técnicos, permitiendo evaluar riesgos higrotérmicos y definir estrategias constructivas más adecuadas según clima y contexto territorial.
La diferencia clave está en que las variables ya no se analizan de manera separada.
El enfoque de CITEC-UBB trabaja desde una lógica integrada de desempeño, entendiendo el clima como el principal organizador del diseño.
El escenario actual también plantea importantes desafíos para la industria.
Uno de los mayores riesgos es continuar construyendo edificios que aparentemente cumplen con la normativa, pero que fallan durante su operación real.
Los efectos de aquello ya son conocidos:
A esto se suma un nuevo factor: las futuras exigencias de verificación y fiscalización técnica serán considerablemente más rigurosas.
La construcción chilena está entrando en una etapa donde el desempeño ya no podrá presumirse. Tendrá que demostrarse.
En ese contexto, el trabajo de la Universidad del Bío-Bío y CITEC-UBB apunta justamente a transformar conocimiento científico en soluciones aplicables, verificables y pertinentes para el país.
Más que responder únicamente a una exigencia normativa, el desafío actual consiste en elevar el estándar real de calidad de las edificaciones chilenas.
Porque hoy, el diseño de envolventes ya no puede entenderse como un detalle técnico aislado. Se ha convertido en una estrategia integral que define la durabilidad, eficiencia y comportamiento real de los edificios.
La RT-2025 abre una oportunidad histórica para modernizar la industria nacional. Pero también exige nuevas capacidades técnicas, nuevas metodologías y una integración mucho más profunda entre diseño, construcción y verificación.
Y precisamente en esa transición, centros tecnológicos como CITEC-UBB comienzan a consolidarse como actores fundamentales para el futuro de la construcción en Chile.