Desde la perspectiva de los profesionales senior venezolanos en ingeniería, geociencias y ciencias sociales, la gestión de desastres en Venezuela funciona bajo un esquema de alta capacidad de respuesta reactiva frente a emergencias y graves limitaciones estructurales en prevención y resiliencia.
Aunque el marco legal —como la Ley de Gestión Integral de Riesgos Socionaturales y Tecnológicos— exige un enfoque preventivo y prospectivo, la realidad operativa está marcada por la falta de presupuesto, la pérdida de personal calificado debido a la migración y el deterioro de la infraestructura de monitoreo.
- Prevención: Un enfoque rezagado por la crisis
Los expertos señalan que la prevención en el país es principalmente defensiva y reactiva, en lugar de proactiva.
- Pérdida de data técnica: El monitoreo de cuencas y variables hidrometeorológicas es deficiente por falta de mantenimiento en estaciones de medición. El Estado mitiga esto parcialmente mediante convenios de tecnología satelital y cartográfica de la ABAE- Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales de Venezuela.
- Falta de mantenimiento estructural: La limpieza de quebradas, el dragado de ríos y el refuerzo de obras civiles se realizan de forma tardía o improvisada, habitualmente cuando ya inició la temporada de lluvias.
- Fallas en el ordenamiento territorial: Los asentamientos informales siguen creciendo en zonas de alta vulnerabilidad física (laderas inestables y lechos de ríos), sin controles de ingeniería civil efectivos.
- Resiliencia: Sostenida por las comunidades y ONG
Para los profesionales senior, la resiliencia en Venezuela no es el resultado de una infraestructura urbana robusta, sino de la capacidad de adaptación social.
- Infraestructura vulnerable: Los servicios públicos esenciales (agua, electricidad, salud) operan en crisis crónica. Un desastre socionatural no encuentra un sistema que absorba el impacto, sino un entorno previamente debilitado.
- Resiliencia comunitaria: Ante la ausencia institucional, las propias comunidades, junto con la Cruz Roja Venezolana y redes vecinales, crean sus propios planes de contingencia locales.
- Rol de la sociedad civil: Organizaciones no gubernamentales y universidades suplen los vacíos formativos dictando talleres de autoprotección, aunque los expertos advierten que las restricciones operativas a la sociedad civil restringen el éxito de estas redes.
- Respuesta: El pilar más fuerte pero sobrecargado
La fase de respuesta es el componente que los profesionales senior reconocen como el más articulado y experimentado del sistema venezolano.
- Vasta experiencia operativa: Organismos como la Dirección Nacional de Protección Civil y Bomberos poseen un personal técnico con décadas de experiencia acumulada en tragedias históricas (Deslaves de Vargas, Cariaco, El Limón).
- Mando centralizado y militarizado: A través de las Zonas de Defensa Integral (ZODI) y el Viceministerio para la Gestión de Riesgo, el Estado centraliza rápidamente la respuesta unificando cuerpos policiales, militares, bomberos y rescatistas en emergencias.
- Limitación de recursos: A pesar de su alta disciplina y valor humano, los rescatistas sufren una severa escasez de equipos especializados, vehículos de respuesta rápida, herramientas de excavación y dotación médica básica.
- Dependencia de la ayuda internacional: Ante eventos de gran magnitud, el país requiere la activación de soporte externo y fondos humanitarios administrados por agencias internacionales como el Plan de Respuesta Humanitaria de la ONU (OCHA) debido a la insuficiencia de los recursos fiscales nacionales.
Resumen de la Situación Actual
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Dimensión
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Estado según Profesionales Senior
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Principal Causa / Característica
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Prevención
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🔴 Crítico / Deficiente
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Desactualización de mapas de riesgo, falta de mantenimiento de infraestructura y debilidad en ordenamiento urbano.
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Resiliencia
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🟡 Moderado / Comunitario
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Infraestructura pública muy frágil. La capacidad de recuperación recae en el tejido social y las ONG.
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Respuesta
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🟢 Alto nivel / Reactivo
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Personal altamente calificado y con experiencia, pero limitado por la falta de equipos modernos y presupuesto.
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