Se debe a un proceso normal que se debe a la naturaleza de la atmósfera y sus componentes. Se requieren ciertas condiciones para que la corrosión se acelere o se lleve a cabo de manera lenta. De cualquier manera, se llevará a cabo y es indispensable saber cómo enfrentar el problema de la corrosión.
La oxidación y corrosión: son procesos en los que se requiere que ocurran reacciones complementarias REDOX.
La oxidación y la corrosión dependen de condiciones energéticas específicas y de la diferencia entre los potenciales redox de los elementos. Mientras mayor sea esta diferencia, más rápida será la reacción. Para que el proceso ocurra, se requiere la presencia de un oxidante, un reductor y un medio capaz de transportar los electrones necesarios.
Las capas de oxidación que se forman sobre ciertos metales pueden proteger al metal base si mantienen una relación adecuada entre el óxido formado y el metal consumido. Además, los productos de oxidación varían según el metal y su estado de oxidación, por lo que pueden generar capas con propiedades distintas. Por ello, comprender lo que ocurre a nivel microscópico es fundamental para controlar la corrosión y seleccionar el mejor sistema de protección para el acero.
También es importante considerar que, al modificar ciertos parámetros, una reacción puede alterarse y producir resultados diferentes a los que normalmente se esperarían.
La vida útil de las estructuras de concreto armado no solo de la calidad del concreto sino del diseño, detallado, construcción y naturalmente el mantenimiento que se le proporcione. [1]
Una de las habilidades de arquitectos e ingenieros es efectuar cálculos para que las estructuras tengan la resistencia, rigidez, estabilidad y brinden un servicio adecuado, todo; al menor precio posible. Sin embargo, existe una preocupación latente debido a la “falta de durabilidad” en las estructuras que contienen acero ya que este se fragiliza debido a la corrosión: en el mejor de los casos, se substituye constantemente, elevando los costos de la obra, en el peor, cuesta vidas humanas.
Durante más de 50 años el proteger la varilla contra la corrosión por medio del galvanizado por inmersión en caliente (Zinc) se ha empleado como una manera económica y efectiva. El revestimiento proporciona una barrera impermeable que aísla al acero de los agentes corrosivos.
Debido a la situación geográfica de Latinoamérica, su exposición a fenómenos naturales como sismos, huracanes, tornados, etc., además de la extensión de sus litorales y la presencia de ambientes corrosivos, es necesario proteger el acero contra la corrosión para conservar sus propiedades durante más tiempo y reducir la necesidad de mantenimientos frecuentes a corto plazo.
Para lograrlo, deben emplearse materiales resistentes a la corrosión, mejorar las prácticas de prevención y mantenimiento, e impulsar la investigación continua para desarrollar mejores materiales y sistemas de protección. El zinc a través del GIC, proporciona una opción muy económicamente viable y duradera.
Existe una amplia gama de productos de acero galvanizado que se emplean para reforzar el concreto, por ejemplo: varilla, pernos, tornillos, anclas, pasadores, tubería etc. Su aplicación se basa naturalmente en que las piezas serán resistentes a la corrosión por mucho más tiempo que si no estuvieran galvanizadas.
Existen estructuras donde el uso de acero galvanizado es una solución rentable y un acierto en cuanto a ingeniería se refiere: [4]
Su uso representa una solución contra la corrosión en los distintos sectores productivos.