Tendencias del sector construcción

Estrategia para dummies. Una receta para el éxito

Escrito por Ricardo Flores, Columnista de Revista Negocio & Construcción | Sep 14, 2026, 6:59:59 PM

Cuando se habla de estrategia, todos entienden algo diferente. A veces, algunas personas me cuentan que han formulado una nueva estrategia y muchas veces pienso “no lo sé Rick, parece falso”. Y es que con más de 600 estrategias analizadas y otras tantas implementadas, ya sé distinguir entre una presentación con flechas, un discurso vacío, visiones de la realidad distorsionadas, decisiones clave postergadas y una estrategia real.

Hace años conocí un gerente general, que se esforzó por contar a un grupo importante de la organización la estrategia. Habló mucho rato, con detalles y números, se emocionó y trato de transmitir pasión al equipo. Después de eso, me preguntó: “¿Qué te pareció Ricardo, habrán entendido la estrategia?”, a lo que yo respondí: “creo que no entendieron nada…”

El cuentacuentos

Que el equipo tenga claro qué hacer y por qué hacerlo, sumado a la motivación, es de un valor inimaginable. Eso es buena señal de una estrategia que la organización valida y entiende. O dicho de otra forma, si no puedes contar o explicar la estrategia de la empresa, probablemente la estrategia no exista o lo que es peor, no sabes si estas aportando a ella.

Se dice que, en la historia de la humanidad, los cuentacuentos tenían gran poder. Algunos los consideraban peligrosos, por el rol social que ostentaban, porque al ser los guardianes de las historias, eran como el disco duro de la comunidad. Ellos podían cambiar percepciones o llevar a la gente a pensar determinadas cosas. Eran personas muy valiosas porque “instalaban la estrategia” en la comunidad.

La estrategia no existe sin un relato que las personas puedan entender, repetir y sentir como propio. La estrategia necesita cuentacuentos que traduzcan el mensaje al lenguaje de todos.

Estrategia en simple

La estrategia, de forma muy simple, es trazar una ruta entre la situación actual y el futuro deseado. Es decir, tomar hoy las decisiones que nos llevarán al futuro, y si no sabes dónde llegar, todos los caminos te sirven.

A continuación, mencionaré los ingredientes de la preparación:

Lo básico

  • Visión de futuro
  • Conocimiento profundo de los clientes
  • Comprensión de la situación actual
  • Entendimiento del contexto, el entorno y las capacidades
  • Consciencia del impacto de no hacer nada
  • Y el deseo de ejecutar y sostener, tener ganas

Lo que debe ocurrir

  • Analizar sin sesgos
  • Conversar mucho
  • Acordar qué hacer, elegir
  • Acordar que no hacer, renunciar
  • Consensuar riesgos
  • Priorizar
  • Entender que cambia
  • Asignar recursos
  • Definir hitos y formas de control

Lo difícil

  • Transformar el plan en acciones y secuencias
  • Movilizar personas
  • Comunicar y que todos lo entiendan
  • Modificar rituales
  • Asegurar que las formalidades escritas y KPI, no atenten contra lo nuevo o lo debiliten
  • Perseverar, ajustar y conseguir resultados

Elementos que dan tangibilidad y coherencia

  • El organigrama nuevo y los roles
  • El plan de inversiones
  • Acciones respecto de mercados, rutas, productos o competidores
  • La estructura de financiamiento y la arquitectura digital
  • El presupuesto de gastos (coherencia en las prioridades)
  • Los precios
  • La comunicación
  • La relación con los clientes, proveedores e incumbentes
  • La forma de abordar la cultura
  • Un error común es pensar que basta con la definición de una nueva visión o misión

Metodologías hay muchas y de todo tipo, yo recomiendo

  • No forzar herramientas ni métodos
  • Cuestionar si la metodología es la herramienta adecuada a la necesidad
  • Entender que muchos caminos aparecen cuando se comienzan a recorrer y que tiene valor equivocarse en la dirección correcta

Un plan imperfecto con mucha convicción y coherencia, puede funcionar mejor que uno sin ganas.

Sin decisiones no hay estrategia

La capacidad de tomar decisiones y llevarlas a la realidad es algo que distingue una estrategia real de una presentación que dice ser estratégica. La sostenibilidad de los negocios depende de las decisiones, de las priorizaciones, de aprender a decir que no, de elegir.

Hoy sobran las ideas, pero faltan capacidades de implementación y líderes con capacidad de movilizar realidades. Ten presente que la IA multiplica nuestra capacidad de investigar, analizar y organizar, pero no decide, con talento, puede llegar a sugerir, pero no se hace responsable.

Una buena estrategia no es la más compleja ni la más larga. Es la que una organización entiende, decide, ejecuta y sostiene. Una estrategia que no cambia conversaciones, decisiones ni comportamientos, no es estrategia. Y recuerda que: lo que no genera valor, termina desapareciendo.