En ingeniería, la Universidad de los Andes ha construido su prestigio sobre tres pilares muy claros: excelencia académica, foco en las personas y fuerte conexión con la industria.
Por un lado, la institución está acreditada por la Comisión Nacional de Acreditación en todas las áreas, en categoría de excelencia, lo que da cuenta de procesos sólidos de gestión, docencia, investigación y vinculación con el medio. A esto se suma un modelo educativo centrado en la formación integral y en valores como el trabajo bien hecho, el servicio y la responsabilidad profesional.
En la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas, el 100% del cuerpo académico de postgrado cuenta con estudios de postgrado y más de 10 años de trayectoria en formación avanzada, con una cartera de programas que se ha consolidado en el tiempo y mantiene indicadores de satisfacción superiores al 85% NPS.
Finalmente, la facultad se caracteriza por una cultura muy aplicada: proyectos reales con empresas, iniciativas tecnológicas como plataformas basadas en inteligencia artificial para revisión de permisos de edificación y una oferta de magísteres y diplomados que responden directamente a necesidades del sector construcción, infraestructura y servicios.
Calidad académica con impacto real
La calidad en la UANDES se gestiona como un proceso institucional, no sólo como un requisito externo. Existe una Dirección de Aseguramiento de la Calidad que coordina políticas, indicadores y procesos de mejora continua, entendiendo la calidad como un concepto multidimensional que cruza docencia, investigación, gestión y vinculación con el medio.
En postgrado de Ingeniería esto se traduce en:
integran a alumnos de postgrado con estudiantes de pregrado para resolver problemas concretos de la industria.
Formar líderes en un entorno en transformación
La Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas ha optado por un enfoque de actualización permanente de sus programas y por un trabajo muy cercano con el sector productivo.
En el ámbito estructural, el Magíster en Ingeniería Estructural y Sísmica incorpora el estado del arte y de la práctica en diseño sísmico, modelación no lineal, evaluación de amenaza sísmica, tecnologías de mitigación de vibraciones y diseño de estructuras complejas, incluyendo edificaciones, infraestructura marítimo-portuaria y proyectos industriales.
En gestión, el Master of Engineering Management se ha ido adaptando desde 2013 para responder a un entorno de alta variabilidad: hoy incorpora gestión de riesgo, gestión avanzada de calidad, modelación y simulación, ciencia de datos, transformación digital e ingeniería de sistemas para enfrentar la complejidad de proyectos.
Además, los proyectos de grado se desarrollan generalmente sobre problemas reales de las empresas donde trabajan los alumnos, de modo que las soluciones que se diseñan en el aula se implementan directamente en el mundo productivo. Esto obliga a mantener los contenidos actualizados y con pertinencia inmediata.
Una estrategia académica complementaria: por qué es clave promover de manera conjunta el Magíster en Ingeniería Estructural y Sísmica (MESI) y el Magíster en Economía y Management (MEM).
En un sector donde conviven desafíos de seguridad, normativas exigentes y brechas de productividad, esta combinación es especialmente relevante
Impacto en la industria
Ambos programas abordan eslabones distintos pero complementarios de la cadena de valor de la construcción y la infraestructura.
MESI como referente
El MESI se posiciona como un referente por varios atributos concretos:
Un programa único en su tipo
En el contexto chileno, el MESI es particularmente único por:
Talento que lidera
Muchos de los participantes del MESI son ingenieros que ya se desempeñan en oficinas de cálculo, empresas de ingeniería, compañías mineras, firmas de diseño industrial y organismos públicos. Tras su paso por el programa, varios han asumido roles de jefatura técnica, liderazgo de áreas de ingeniería estructural y responsabilidad directa sobre proyectos de gran envergadura.
Desde el cuerpo académico, la valoración es muy positiva: los profesores subrayan que el perfil de alumno, ingenieros con experiencia, permite llevar la discusión de aula a un nivel muy práctico, donde se analizan casos reales de proyectos en curso y se genera un intercambio técnico de alto nivel.
Formación para la alta dirección
La propuesta de valor del MEM es formar a profesionales, capaces de conectar la rigurosidad técnica con la gestión estratégica y la productividad organizacional.
El programa capacita en gestión de proyectos, ingeniería de calidad, gestión de riesgos, presupuestos y contratos, transformación digital, ciencia de datos y modelación y simulación, siempre con un enfoque aplicado a proyectos técnicos de gran envergadura.
Su sello distintivo es que todo esto se enseña desde la lógica de la ingeniería: uso de técnicas cuantitativas, sistemas de simulación y análisis de datos para tomar decisiones, complementado con formación en liderazgo, trabajo en equipo y ética profesional.
Además, cada alumno desarrolla un proyecto de grado que recorre varios semestres y se vincula con su propia organización, acompañado por un profesor guía. Esto hace que el impacto del programa se traduzca en mejoras concretas en las empresas donde trabajan los estudiantes.
Más allá de la gestión tradicional: los elementos que diferencian al MEM frente a otros programas en Chile y Latinoamérica.
Hay al menos cuatro elementos que diferencian al MEM:
Especialización de alto nivel
Además de lo ya mencionado, el MESI se distingue por:
En Latinoamérica hay muy pocos programas que combinen este nivel de especialización, el foco en desempeño sísmico, la cobertura de infraestructuras industriales y portuarias y una modalidad online diseñada para profesionales en ejercicio.
Excelencia técnica con visión aplicada
La propuesta de valor del MESI se puede sintetizar así: formar especialistas capaces de diseñar y evaluar estructuras complejas sometidas a amenaza sísmica, aplicando el estado del arte con una mirada ética y de servicio.
Sus graduados son capaces de:
Todo esto se enmarca en la identidad de la UANDES, que busca profesionales técnicamente sobresalientes y, al mismo tiempo, muy conscientes del impacto social y humano de sus decisiones.
Egresados que generan impacto
Los testimonios recogidos en el programa muestran, por ejemplo, a egresados que hoy lideran áreas de proyectos e innovación, que han podido ordenar y priorizar el portafolio de proyectos de Otros destacan que el MEM les entregó una combinación muy valiosa entre la mirada estratégica típica de un MBA y herramientas técnicas aplicadas directamente a los datos y procesos de sus organizaciones.
En todos los casos, el patrón es similar: el programa no sólo les permitió acceder a nuevas responsabilidades o cargos directivos, sino también demostrar resultados concretos en productividad, control de costos, reducción de riesgos o implementación de iniciativas de transformación digital.
“Este Magíster me entregó herramientas para análisis de datos, las cuales son muy importantes para gestionar correctamente a los clientes y también una serie de herramientas relacionadas
con la gestión de proyectos, las cuales me han sido muy útiles para ordenar todos los proyectos en la empresa y poder gestionar los recursos que se destinan a esto. El MEM, yo
se los recomiendo totalmente debido a la calidad docente que hay en este Magíster y también a las herramientas que entrega, las cuales están muy bien pensadas para todo lo que es gestión
de ingeniería y tecnología.”
Mirada de futuro
En los próximos años, la formación de ingenieros tendrá que responder a, al menos, cuatro grandes desafíos:
La Universidad de los Andes quiere estar en el centro de estos desafíos, formando ingenieros que no sólo dominen la técnica, sino que sean capaces de liderar cambios profundos en la manera en que se conciben, diseñan y gestionan los proyectos de ingeniería y construcción en Chile y Latinoamérica.