Seguridad certificada con KLINGSPOR: el nuevo estándar que está transformando las operaciones de corte y desbaste en minería

La minería moderna enfrenta desafíos cada vez más exigentes en materia de productividad, eficiencia y seguridad. Las operaciones de corte, desbaste y rectificado forman parte de numerosas tareas críticas dentro de las faenas, desde labores de mantenimiento hasta procesos de fabricación y reparación de componentes.

Sin embargo, estas actividades también representan importantes riesgos operacionales cuando las herramientas utilizadas no cumplen con los estándares adecuados.

En este escenario, Klingspor se ha consolidado como uno de los principales referentes mundiales en soluciones abrasivas de alto desempeño, aportando tecnología, capacitación y seguridad a las operaciones industriales y mineras.

Uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente la industria minera es la ausencia de una estandarización global en materia de seguridad para abrasivos. Las operaciones se desarrollan a altas velocidades periféricas, sometiendo a los discos a esfuerzos mecánicos y térmicos extremos, mientras las condiciones de trabajo —polvo, humedad, vibraciones y espacios confinados— aumentan la complejidad operacional.

A ello se suma la presión por mantener altos niveles de productividad, situación que muchas veces puede llevar a omitir inspecciones previas, utilizar herramientas inadecuadas o descuidar procedimientos de seguridad.

El abrasivo como elemento crítico de seguridad

Para Klingspor, un disco de corte o desbaste no debe considerarse simplemente un consumible, sino un componente esencial de la seguridad operacional.

Los abrasivos de alto desempeño contribuyen a disminuir riesgos mediante estrictos controles de fabricación, selección de materias primas y procesos de calidad que garantizan la ausencia de defectos que puedan provocar fallas durante la operación.

Asimismo, cada producto posee velocidades máximas de trabajo claramente identificadas, aspecto fundamental considerando que la sobrevelocidad constituye una de las principales causas de accidentes asociados al uso de discos abrasivos.

Los discos Kronenflex® de Klingspor, por ejemplo, han sido diseñados para operar a velocidades de hasta 80 m/s y 100 m/s según la aplicación, entregando seguridad y rendimiento incluso en condiciones de alta exigencia.

La trazabilidad completa del producto también permite identificar cualquier anomalía y asegurar un control permanente de la calidad.

Errores frecuentes que aumentan los riesgos

La experiencia de Klingspor en el sector minero ha permitido identificar tres errores recurrentes.

El primero corresponde a la selección incorrecta del abrasivo según el material o la aplicación específica. Esta situación puede provocar sobrecalentamiento, desgaste prematuro o incluso la rotura del disco.

El segundo error es la falta de inspección visual antes del uso. Grietas, deformaciones o desgastes irregulares suelen pasar inadvertidos y representan señales de advertencia importantes.

Finalmente, uno de los riesgos más graves corresponde a superar la velocidad máxima permitida por el fabricante, generando fuerzas centrífugas capaces de destruir el disco y proyectar fragmentos a alta velocidad.

Diversos estudios del sector indican que una parte importante de las fallas prematuras se relaciona directamente con errores de selección o uso incorrecto y no necesariamente con defectos del producto.

Capacitación y acompañamiento técnico en terreno

Más allá del suministro de productos, Klingspor ha desarrollado una estrategia basada en la transferencia de conocimiento.

La compañía cuenta con centros de entrenamiento especializados que entregan formación teórica y práctica sobre el uso seguro y eficiente de abrasivos, considerando distintos materiales, aplicaciones y tipos de maquinaria.

En Chile, la empresa complementa este trabajo mediante asesorías técnicas en terreno, revisión de procesos y recomendaciones específicas para cada operación minera.

Este acompañamiento permite optimizar la productividad, aumentar la vida útil de las herramientas y fortalecer las prácticas preventivas de los equipos de trabajo.

La importancia de la certificación oSa®

Uno de los principales diferenciadores de Klingspor es su participación como miembro fundador de oSa® (Organization for the Safety of Abrasives), organización internacional creada para establecer estándares de seguridad para la industria de los abrasivos.

La certificación oSa® considera criterios que incluyen auditorías externas, ensayos independientes, gestión de calidad certificada, controles periódicos de producción y trazabilidad completa.

Para los usuarios, este sello representa una garantía adicional de seguridad y confiabilidad, permitiendo diferenciar productos fabricados bajo estándares internacionales de aquellos cuya calidad y procedencia no pueden ser verificadas.

Chile avanza hacia mayores exigencias

El mercado chileno muestra una tendencia creciente hacia la homologación de estándares internacionales. La entrada en vigencia del Decreto Supremo N°44 fortalece los sistemas de gestión preventiva y promueve una cultura basada en la identificación y control de riesgos.

Para la industria minera, este escenario implica mayores exigencias en materia de selección de herramientas, capacitación y prevención.

Klingspor observa un mercado cada vez más consciente de que la seguridad no representa un costo adicional, sino una inversión que protege a las personas, mejora la continuidad operacional y reduce pérdidas asociadas a accidentes o detenciones no programadas.

Con más de dos décadas de presencia en Chile, la compañía continúa fortaleciendo su compromiso con la calidad alemana, la seguridad certificada y la asesoría técnica especializada.

En una industria donde cada decisión puede tener consecuencias críticas, la elección del abrasivo adecuado se transforma en una decisión estratégica.

Porque detrás de cada disco existe una operación, un equipo y, principalmente, una persona que merece regresar a casa de manera segura.