Para Hermes Sepúlveda, Arquitecto del Departamento de Tecnologías de la Construcción del Ministerio de Vivienda y Urbanismo del Gobierno de Chile, la actualización del Manual Técnico de la Calificación Energética de Viviendas (CEV) representa un avance significativo en la consolidación de políticas públicas que promueven la sostenibilidad y la eficiencia energética en el país.
Este documento revisado incorpora más de diez años de experiencia y aplicación práctica, traducidos en herramientas que fortalecen la capacidad técnica del sector y simplifican la adopción de criterios de eficiencia en todas las etapas del diseño y la construcción.
¿Qué importancia tiene la actualización del Manual Técnico de la CEV para el sector construcción y para las políticas públicas de eficiencia energética en Chile?
Este manual representa una herramienta fundamental para asegurar una implementación efectiva de la obligatoriedad establecida por la Ley N° 21.305 y para consolidar las políticas públicas de eficiencia energética en Chile. Esto porque, no solo incorpora más de una década de aprendizajes derivados de la aplicación voluntaria, sino también traduce ese conocimiento en herramientas prácticas que facilitan la toma de decisiones en el diseño y construcción de viviendas. Al integrar criterios claros, metodologías precisas y recursos digitales optimizados, se promueve la transparencia y la comparabilidad de la información, lo que permite a proyectistas, inmobiliarias y usuarios, comprender el impacto energético de sus elecciones. Así la CEV se convierte en un instrumento educativo y competitivo que fomenta la innovación en el mercado y orienta al país hacia estándares constructivos más sostenibles y de alto valor social.
¿Cuáles son los principales cambios o mejoras que incorpora esta nueva versión respecto a la anterior?
Introduce mejoras que facilitan la comprensión y aplicación práctica del sistema, fortaleciendo su carácter pedagógico y tecnológico. Entre los cambios más relevantes se encuentra la:
- Inclusión y precisión de criterios de borde, esenciales para uniformar la interpretación técnica;
- la incorporación de esquemas explicativos y ejemplos planimétricos que permiten visualizar soluciones constructivas y reducir errores en el diseño,
- y la ampliación y perfeccionamiento de definiciones, orientadas a asegurar consistencia normativa y claridad conceptual.
Estas mejoras responden a la experiencia acumulada y buscan simplificar la transferencia de conocimiento hacia profesionales del sector, promoviendo una cultura de eficiencia energética que impacte directamente en la calidad térmica de las viviendas y en la competitividad del mercado.
¿Por qué era necesario actualizar el manual en este momento? ¿Qué brechas o desafíos busca resolver?
Esta actualización era indispensable para acompañar la entrada en vigor de la obligatoriedad de la CEV, pues, como ya se mencionó, contribuye a asegurar una implementación homogénea y alineada con las exigencias de la Ley N° 21.305. Este nuevo documento responde a desafíos críticos, como la necesidad de metodologías más precisas, criterios claramente definidos y herramientas que faciliten la interpretación técnica por parte de proyectistas, evaluadores y entidades fiscalizadoras. Además, busca cerrar brechas en la comparabilidad de la información, garantizando que los usuarios y mandantes cuenten con datos objetivos para valorar el desempeño energético de las viviendas. Con ello, la CEV se consolida como un instrumento confiable y educativo, que no solo cumple una función normativa, sino que impulsa la innovación en diseño y construcción, contribuyendo a la formación de un mercado más informado y orientado hacia la sostenibilidad.
