En muchas obras de Latinoamérica hay una escena repetida: profesionales con casco blanco, pero encadenados al escritorio llenando planillas y conciliando facturas, mientras el frente de obra los necesita en terreno. El problema no es la voluntad, es el tiempo: la industria AECO sigue atrapada en tareas administrativas que hoy se pueden automatizar con inteligencia artificial (IA).
Análisis recientes estiman que la IA puede aumentar la productividad de la construcción hasta en un 20 % y reducir costos en torno a un 15 %, al automatizar trabajo repetitivo y mejorar la toma de decisiones. En una región que necesita más infraestructura y vivienda, liberar ese potencial es clave para la competitividad.
La buena noticia: no se trata de ciencia ficción ni de grandes data centers lejanos. Son casos concretos, al alcance de una pyme constructora en Chile y en toda la región.
- Oficina técnica: del papelero infinito al “copiloto” digital
El primer candidato suele ser la oficina técnica. Un asistente de IA ya puede:
- Clasificar automáticamente correos, planos y minutas.
- Generar resúmenes de contratos y adendas.
- Armar borradores de actas y RFIs a partir de notas de voz.
Lo que antes tomaba horas de copiar y pegar en Word y Excel hoy se convierte en minutos de revisión por parte del ingeniero responsable.
- Finanzas de obra: menos teclas, menos errores
En contabilidad y control de costos, la IA lee facturas, las compara con órdenes de compra, clasifica gastos por centro de costo y alerta desviaciones casi en tiempo real. En vez de tener a un profesional cuadrando planillas hasta la medianoche, el sistema propone conciliaciones y destaca las excepciones.
Así, los equipos administrativos pueden enfocarse en lo que realmente crea valor: flujo de caja, análisis de rentabilidad y negociación con proveedores y subcontratistas.
- Compras y abastecimiento: algoritmos que cotizan por usted
Otra fuente de “dolor administrativo” es el ciclo de compras: pedir cotizaciones, ordenar correos, construir cuadros comparativos y registrar órdenes en el ERP. Plataformas con IA ya automatizan el cruce entre requerimientos, proveedores y precios, algo especialmente útil en la cadena de suministro fragmentada de América Latina.
Para una empresa mediana, esto se traduce en menos tiempo gestionando cada compra, más transparencia en las adjudicaciones y mejores datos históricos para renegociar.
- Personas y seguridad: más presencia en obra, menos formulario
Recursos Humanos y SST también pueden apoyarse en IA para programar turnos, controlar asistencia y verificar vigencia de certificaciones, además de registrar incidentes por voz y generar reportes estandarizados.
Cada formulario que se completa por voz y se transforma en un informe automático es un minuto más caminando la obra y gestionando riesgos en el terreno.
¿Por dónde empezar en una empresa AECO de Latam?
Tres movimientos simples:
- Mapear los “ladrones de tiempo” administrativos: partes diarios, actas, cotizaciones, estados de pago, etc.
- Elegir uno o dos procesos piloto y medir cuántas horas se invierten hoy.
- Probar herramientas de IA de bajo costo (o gratuitas), con un responsable de negocio y uno tecnológico, y comparar las horas liberadas.
No se trata de reemplazar personas, sino de elevar su rol: que el ingeniero pase menos tiempo digitando y más tiempo coordinando frentes y resolviendo restricciones.
La próxima ventaja competitiva en construcción no será quién tenga más equipos o más metros cuadrados contratados, sino quién combine mejor cascos y algoritmos. Las empresas que automaticen lo administrativo para liberar talento hacia el diseño, la coordinación y la producción serán las que construyan más valor para sus clientes y para las ciudades de Latinoamérica.
