Hay que atreverse con los cambios y adaptar las nuevas metodologías, soluciones, y herramientas de acuerdo a la cultura particular de cada empresa

En conversación con Mario Labra Abarca, Ingeniero Civil y Gerente Técnico en Inmobiliaria Deisa, se abordan los principales desafíos que enfrentan las empresas inmobiliarias y constructoras en su búsqueda por mejorar la productividad y eficiencia en sus proyectos. Desde la necesidad de alinear a todos los actores bajo una mirada colaborativa, hasta la importancia de la estandarización como motor de calidad y reducción de costos, Labra enfatiza que el futuro de la construcción pasa por integrar conocimiento, tecnología y gestión inteligente.
¿Qué desafíos enfrentan hoy las inmobiliarias y constructoras para alcanzar mayores niveles de productividad en sus proyectos?
Los grandes desafíos que tenemos las inmobiliarias y constructoras es manejar con mayor certeza los costos y plazos de nuestros proyectos. Creemos que al menos de la línea oficial para adentro, es nuestro deber tener la capacidad de desarrollar proyectos bien planificados, con soluciones y detalles que sean fácilmente construibles, todo dentro las cada vez mayores exigencias que nos imponen los entes reguladores. Para enfrentar esto, estamos constantemente incorporando herramientas, tecnologías y modelos de gestión que mejoren la productividad del proceso de construcción de nuestros proyectos. El desafío principal, es alinear a todos los actores de la industria a repensar la forma que tenemos de desarrollar nuestros proyectos, desde una mirada colaborativa e integrada desde el inicio.
¿Cómo impacta la estandarización en la calidad y en la reducción de costos de los proyectos? 
Siempre los trajes a la medida han sido más caros que los confeccionados masivamente. Y en la construcción no hay excepciones. Un detalle muy particular .genera incertidumbre e incluso temor de cómo va resultar. Y estas aprehensiones se traducen en mayores resguardos y por ende, mayor costo. Una solución estandarizada genera repetición y aprendizaje. Por lo tanto, los encargados de ejecutarla, trabajan desde la eficiencia y mejora continua. Estos aspectos redundan en calidad homogénea, y segura.
¿Cómo visualizan el desarrollo de la construcción chilena en los próximos 10 años en términos de productividad y eficiencia?
Las empresas estamos incorporando conocimiento y experiencia, y mejor aún, lo estamos transmitiendo a nuestros colaboradores y stakeholders. No me cabe duda que en 10 años, los modelos de gestión para el desarrollo de proyectos tendrán incorporados y madurado los conceptos de integración temprana, desarrollo en BIM, incorporación de métodos modernos de construcción, etc. No habrá otra forma. Seguir desarrollando proyectos de otra forma no será competitivo.
¿Qué mensaje le darían a otras empresas que aún no se atreven a apostar por la industrialización o la digitalización de sus procesos?
El mundo y los negocios son cada vez más dinámicos. La forma de desarrollarlos, de vender nuestros proyectos, de financiarlos, cambia todo el tiempo. Es nuestro deber estar al día con los cambios y saber incorporarlos en nuestras empresas en forma armónica. Es un valor tener incorporada esa flexibilidad en el ADN de las empresas. De otra forma, nos quedamos fuera y dejamos de ser competitivos. Hay que atreverse con los cambios, y adaptar las nuevas metodologías, soluciones, y herramientas de acuerdo a la cultura particular de cada empresa, pero está prohibido hacernos los ciegos y creer que haciendo lo mismo obtendremos mejores resultados.