No hay ciudad verde sin impermeabilización

Chile avanza hacia la masificación de los techos verdes dentro del modelo de ciudades verdes promovido por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Se trata de una iniciativa necesaria y positiva para enfrentar los desafíos ambientales y mejorar la calidad de vida urbana. Sin embargo, desde el mundo técnico existe una pregunta que aún no estamos abordando insuficiente profundidad:

¿Estamos realmente preparados para implementar estas soluciones de manera durable y segura?

Desde mi experiencia en el rubro, creo que todavía existe una brecha importante entre la intención urbanística y las exigencias técnicas que requiere este tipo de infraestructura.

El problema no está en la vegetación. Un techo verde fracasa cuando falla la impermeabilización. Y ese punto continúa estando peligrosamente subestimado.

Es cierto que hoy existe una Norma Chilena de Techos verdes, la cual menciona aspectos vinculados a la impermeabilización. Pero debemos ser claros: eso no equivale a contar con una normativa específica de impermeabilización. La diferencia es fundamental.

Mencionar la impermeabilización dentro de una norma general no reemplaza la necesidad de contar con estándares técnicos que regulen materiales, sistemas, ensayos, instalación, compatibilidades, mantenimiento y desempeño de las soluciones impermeables utilizadas en cubiertas vegetales y otras estructuras expuestas a humedad permanente.

Porque un sistema de cubierta vegetal exige soluciones capaces de resistir humedad constante, penetración de raíces, movimientos estructurales, cambios térmicos, sobrecargas y condiciones climáticas extremadamente diversas a lo largo del territorio nacional.

Cuando la impermeabilización falla, aparecen filtraciones, daños estructurales y altos costos de reparación. Y junto con ello, también se deteriora la confianza en una infraestructura que debiese representar sostenibilidad y resiliencia.

Por eso preocupa que hoy se impulse infraestructura verde sin una regulación técnica suficientemente sólida en materia de impermeabilización.

Desde Asociación Chilena de Impermeabilizadores llevamos años impulsando una normativa moderna de impermeabilización para todo tipo de edificaciones en Chile, promoviendo instancias técnicas y propuestas

orientadas a establecer estándares mínimos de calidad y durabilidad. Sin embargo, aún no existe una respuesta normativa acorde a la relevancia del problema.Y eso debe preocuparnos.

Porque la impermeabilización muchas veces se transforma en un “vicio oculto”: no se ve en la obra terminada, no aparece en los renders ni protagoniza las inauguraciones. Pero cuando falla, compromete completamente el desempeño de una edificación y termina afectando tanto la inversión pública como la privada.

Chile tiene hoy las capacidades técnicas, profesionales y tecnológicas para construir mejores ciudades. Tenemos experiencia, especialistas y conocimiento acumulado. Lo que falta es comprender que la sostenibilidad también depende de aquello que no se ve.

Si realmente queremos masificar los techos verdes como una política pública de largo plazo, necesitamos avanzar con urgencia en normas específicas de impermeabilización, protocolos de instalación y mantención, certificación materiales y sistemas, capacitación técnica especializada, y estándares mínimos de desempeño y vida útil exigibles en proyectos públicos y privados.

Todavía estamos a tiempo de hacer las cosas bien. Las ciudades del futuro no se construyen solo con buenas intenciones. Se construyen sobre infraestructura durable, estándares técnicos y decisiones responsables.

No existe ciudad sostenible sin infraestructura durable.Y no existe durabilidad sin una correcta impermeabilización.