En un escenario de creciente presión hídrica y exigencias ambientales cada vez más complejas, la ingeniería chilena enfrenta el desafío de diseñar soluciones que no solo respondan a la contingencia, sino que proyecten desarrollo sostenible a largo plazo. La Planta Desalinizadora Codelco – Tocopilla encarna esa mirada estratégica, integrando coordinación público-privada, infraestructura marítima y planificación territorial bajo un mismo propósito: asegurar continuidad productiva sin comprometer el agua de las comunidades. Para Julio Barrales – Gerente Comercial DRS, este tipo de iniciativas confirma que la ingeniería debe asumir un rol estructural en los desafíos país, trascendiendo la ejecución técnica para convertirse en diseño de futuro.
¿Por qué la Planta Desalinizadora Codelco – Tocopilla puede considerarse un proyecto que trasciende lo técnico y se convierte en un legado para Chile?
“La desalación ya no es solo una solución tecnológica, es una decisión estratégica de país. Cuando logramos que el desarrollo minero no compita con el agua de las comunidades, estamos alineando productividad con sostenibilidad. Ese es el tipo de ingeniería que implementamos: una que resuelva el presente, pero que piense en las próximas generaciones.”
¿Cómo se conecta esta iniciativa con el propósito país en materia de sostenibilidad hídrica y desarrollo minero responsable?
Ingeniería con Propósito y Liderazgo
“La verdadera ingeniería no se mide solo en metros cúbicos por segundo o kilómetros de impulsión, sino en su capacidad de transformar restricciones en oportunidades de desarrollo sostenible. Proyectos como este demuestran que cuando hay liderazgo y visión de largo plazo, la infraestructura puede convertirse en una herramienta concreta de equilibrio territorial.
Entendemos con claridad que la sostenibilidad hídrica dejó de ser un elemento reputacional y pasó a ser una condición habilitante del negocio minero”.
¿Qué mensaje entrega este proyecto respecto al rol estratégico de la ingeniería en los desafíos estructurales del país?
El mensaje es claro: la ingeniería no es solo ejecución técnica, es diseño de futuro.
Proyectos como la Planta Desalinizadora Codelco – Tocopilla exigen coordinación público-privada, visión de largo plazo e integración territorial real. No estamos hablando solo de una obra marítima o de kilómetros de impulsión; estamos frente a infraestructura estratégica que redefine cómo Chile enfrenta la escasez hídrica sin frenar su desarrollo productivo.
Desde mi rol liderando liderando la empresa DRS estoy convencido de que la ingeniería tiene que anticiparse a los desafíos estructurales del país. No podemos reaccionar a la escasez hídrica; debemos diseñar modelos productivos resilientes.
Cuando una obra logra alinear competitividad, sostenibilidad y estabilidad territorial, estamos frente a ingeniería estratégica. Y ese es el tipo de liderazgo técnico que Chile necesita para enfrentar sus próximas décadas.

