A un mes de los incendios forestales en Ñuble y Biobío en Chile: balance, reconstrucción y la alerta por nuevos focos

A un mes de iniciada la grave crisis de incendios forestales que afectó con mayor intensidad a las regiones de Ñuble y Biobío, el último balance oficial ratifica el profundo impacto humano, ambiental y urbano que ha dejado este desastre en el centro-sur de Chile.

Balance humano y territorial de la emergencia

Desde que los siniestros se propagaron con violencia a mediados de enero, los incendios han dejado un saldo doloroso:

  • 21 personas fallecidas en las regiones afectadas, principalmente en Biobío y Ñuble, según reportes oficiales de autoridades nacionales. (RCC Noticias)
  • Más de 20.000 personas damnificadas y evacuaciones masivas registradas por el Estado. (infobae)
  • Superficie quemada: estimaciones preliminares de organismos técnicos señalan que el fuego consumió más de 25.000 hectáreas de bosques, pastizales y vegetación nativa en la zona centro-sur.
  • La destrucción de aproximadamente 4.078 viviendas se registra en los catastros consolidados (con cifras que siguen ajustándose por las autoridades).

Estas cifras confirman que el impacto del incendio no solo fue ambiental, sino también social y económico, afectando profundamente la vida de miles de familias en ambas regiones.

Avances y desafíos de la reconstrucción

A un mes de la emergencia, la gestión de recuperación y reconstrucción de viviendas ha comenzado con la participación de organizaciones públicas y privadas:

  • TECHO-Chile, en su informe más reciente, informó la entrega de 72 viviendas de emergencia a familias damnificadas y la construcción de 33 más en proceso.
  • Hasta la fecha, la organización ha movilizado 846 voluntarios y proyecta la construcción de al menos 250 viviendas adicionales para mediados de marzo.

A pesar de estos avances iniciales, queda un trecho importante por recorrer en materia de soluciones definitivas de vivienda, infraestructura y rehabilitación ambiental, más aún considerando la magnitud de los daños registrados.

Situación actual: nuevos focos y medidas de prevención

Aunque los incendios de mayor escala que golpearon a Ñuble y Biobío han sido controlados en su mayoría, la alerta por incendios forestales permanece activa en varias zonas del país:

  • Según el informe más reciente de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), 9 incendios forestales continúan en combate en el país, con 2 en la Región del Biobío y 1 en Ñuble.
  • Recientemente, se decretó alerta roja en la comuna de San Nicolás (Ñuble) por un incendio activo que ha afectado cerca de 350 hectáreas, con esfuerzos concentrados en su contención.
  • Otra alerta roja fue declarada también en la provincia de Antuco (Biobío), aunque con menor superficie afectada al cierre de este reporte.

Estas emergencias activas reflejan que la temporada de riesgo aún no termina y que las condiciones climáticas —como la persistente sequía y las altas temperaturas— continúan favoreciendo la propagación de nuevos focos de incendio.

Prevención y lecciones para el futuro

Frente a esta realidad, las autoridades reiteran que las medidas de prevención y respuesta rápida son cruciales para evitar que tragedias de esta escala se repitan:

  • Monitoreo satelital y patrullajes de prevención durante las horas de mayor riesgo.
  • Restricciones a actividades que puedan generar igniciones accidentales, especialmente en zonas forestales.
  • Campañas comunitarias de educación y alerta temprana, con énfasis en la participación ciudadana para reportar focos de inmediato.
  • Coordinación entre CONAF, Bomberos, Senapred y gobiernos regionales para fortalecer la capacidad de respuesta en terreno.

El desafío no solo es reconstruir lo perdido, sino transformar las prácticas de manejo del territorio, adaptación climática y preparación ciudadana para enfrentar temporadas de incendios cada vez más intensas.