El pasado 14 de enero de 2025 entró en vigencia la Ley N° 21.718, normativa que busca agilizar la tramitación de permisos de edificación en Chile, reduciendo tiempos y simplificando los procesos administrativos. La iniciativa surge en un contexto de crisis en la construcción, marcado por una drástica caída en los permisos de edificación y una desaceleración del mercado inmobiliario.
¿Qué busca la Ley 21.718?
La nueva ley tiene como objetivo modernizar y optimizar la aprobación de proyectos de construcción mediante la eliminación de trabas burocráticas y la clarificación de responsabilidades en los procesos de edificación.
Principales cambios y modificaciones
- Reducción de tiempos en la tramitación de permisos
Uno de los aspectos más relevantes de la normativa es la reducción de los plazos de aprobación en las Direcciones de Obras Municipales (DOM). Para ello:
- Se establece un plazo máximo de 30 días hábiles para que la DOM emita observaciones a un proyecto.
- En caso de no haber observaciones en ese periodo, el permiso se entenderá aprobado automáticamente.
- Se fomenta la digitalización de los trámites, permitiendo el ingreso de solicitudes en plataformas electrónicas.
- Mayor claridad en las responsabilidades de los profesionales
Para evitar confusiones y agilizar los procesos, la ley establece con mayor precisión los roles y responsabilidades de los distintos actores involucrados en la construcción, incluyendo arquitectos, ingenieros y revisores independientes.
- Declaración jurada para inicio de obras
En lugar de permisos previos complejos, ahora los responsables de los proyectos podrán presentar una declaración jurada, asegurando el cumplimiento normativo para iniciar ciertas obras menores sin esperar largos procesos de autorización.
- Modificaciones a la Ley General de Urbanismo y Construcciones
La Ley 21.718 introduce cambios en la normativa urbanística, facilitando la obtención de permisos en ciertas condiciones y mejorando la coordinación entre los distintos organismos públicos que intervienen en la aprobación de proyectos.
- Nuevo procedimiento para reclamaciones
Se establece un sistema más eficiente para presentar objeciones y reclamaciones ante la DOM, evitando la judicialización excesiva y agilizando la solución de controversias.
Impacto esperado en el sector
La implementación de esta ley busca reactivar el mercado inmobiliario chileno, en un momento en que la inversión en construcción ha caído drásticamente. Según la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), la ley podría acelerar la ejecución de proyectos, incentivando la inversión y contribuyendo a la recuperación del sector.
“Esta ley responde a una necesidad urgente del sector de la construcción. La burocracia excesiva estaba retrasando el desarrollo de viviendas y obras clave para el país. Con estas modificaciones, esperamos ver una reactivación en la inversión inmobiliaria y una mayor disponibilidad de viviendas en el mediano plazo”, señalaron desde la CChC.
Desafíos en la implementación
Si bien la ley es un avance en términos de eficiencia, algunos expertos advierten que su éxito dependerá de su correcta implementación y de la adaptación de los municipios a los nuevos procesos.
“La digitalización y la capacitación de los funcionarios municipales serán claves para que esta ley tenga el impacto esperado”, señalaron desde el Colegio de Arquitectos de Chile.
Conclusión
La Ley 21.718 representa un cambio estructural en la forma en que se tramitan los permisos de edificación en Chile, con el potencial de impulsar el desarrollo inmobiliario y dinamizar la economía. Sin embargo, su éxito dependerá de una implementación eficiente y del compromiso tanto del sector público como privado para asegurar su correcto funcionamiento.