Sector de prefabricados de hormigón mantiene buenas perspectivas para 2025

La industria de la construcción  en Brasil presenta buenas perspectivas para 2025, tras un año de crecimiento y de fomento a la industrialización. El Producto Interno Bruto (PIB) del sector presentó un alza de  4,4% en 2024 y espera un nuevo aumento este año, del orden del 3%, según análisis de la Fundación Getulio Vargas (FGV), una de las principales instituciones de evaluaciones económicas del país.

Dicha estimación positiva está vinculada a la actividad del sector formal de la construcción, que deberá mantener el crecimiento en reflejo del ciclo reciente de expansión. Con eso, el mercado de trabajo debe seguir creciendo. Las ventas del mercado inmobiliario seguirán elevadas, impulsadas por el programa Mi Casa, Mi Vida. Sin embargo, el crédito habitacional para los sectores de mediana y alta renta de la población deberá ser reducida.

En el área de infraestructura, según FGV, la perspectiva es de continuidad de las inversiones por el sector privado. No obstante, hay incertidumbre en relación a la inversión pública, especialmente resultantes del gobierno federal. Por otro lado, los recursos de los gobiernos regionales pueden crecer este año. 

Frente a  ese contexto, el sector de prefabricados de hormigón mantiene buenas perspectivas en 2025, una vez que el sistema constructivo está siendo aplicado en diversos segmentos, desde el inmobiliario hasta la infraestructura, pasando por el agronegocio, energía, tecnología, industrial, arenas deportivas, comercial y galpones. 

Además, en 2024, la industrialización fue evidenciada en todos foros importantes de la construcción civil y de la industria, pero también en el ámbito del gobierno federal y de las esferas regionales  y municipales, siendo considerada la principal salida para combatir la escasez de mano de obra y para lograr las metas de neutralidad de carbono. 

En el gobierno federal, uno de los principales promotores de  la industrialización está en la continuidad del Proyecto Construya Brasil, que finalizó su primera etapa en el año pasado, y tuvo por base tres pilares: desburocratización, digitalización e industrialización. 

En el evento de presentación de los resultados del programa para la modernización de la construcción civil, diez y ocho entidades del sector entregaron el “Manifiesto en defensa del refuerzo y continuidad del Proyecto Construya Brasil”. En aquel entonces, el secretario de Desarrollo Industrial, Innovación, Comercio y Servicios del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios (MDIC), Uallace Moreira Lima, afirmó que el Construya Brasil es un programa estratégico dentro de un proyecto estructurante del gobierno, integrado en tres grandes programas del Gobierno Federal: nueva política industrial, nuevo PAC y plano de transición ecológica.

Otro estímulo a la industrialización en hormigón está en la reforma tributaria, que debe racionalizar la diferencia de tributación entre el sistema convencional y los sistemas constructivos industrializados. Actualmente, debido a la tributación, hay un encarecimiento de los elementos prefabricados de hormigón, por ejemplo, siendo un obstáculo, principalmente, en emprendimientos inmobiliarios residenciales. 

En dicho segmento, la prefabricación de hormigón tiene mucho potencial para crecer. Hoy en día, los sistemas constructivos industrializados representan alrededor de un 10% del total de obras construidas. Por eso, Abcic tiene planificados una serie de acciones para promover su aplicación en todo el país, como la realización de eventos de contenido con arquitectos, constructoras e ingenieros proyectistas de estructuras, que reiteran los beneficios de la prefabricación en hormigón en edificios altos, que es un aspecto muy consolidado en Europa y Asia.

La sostenibilidad será otro punto de realce en 2025, pues Abcic está desarrollando la Declaración Ambiental de Producto (DAP) para los elementos prefabricados de hormigón. El documento será fundamental para comprobar la contribución del sistema constructivo para la reducción de los impactos ambientales en la construcción, así como auxiliar el mercado con lograr las metas de neutralidad de carbono, prevista para 2050. 

La agenda de industrialización en el sector debe avanzar todavía más en 2025, con sostenibilidad. Dicha previsión será concretizada porque el país necesita más infraestructura y más habitaciones, así como la construcción requiere más productividad y más competitividad. La prefabricación de hormigón cuenta con una industria pujante, que invierte en tecnología, calificación de mano de obra y procesos, y con una cadena de proveedores con alta capacidad técnica y tecnológica, para superar todos los retos propuestos en proyecto y en el sitio de trabajo.