Carbono Neutralidad: Hoy tenemos que “Hacer Más con Menos”

El Carbono está presente en la atmósfera como CO2 y tiene una acción fundamental para nuestras vidas: evita que el flujo de calor que llega del Sol a la tierra y que es reflectado se mantenga dentro de nuestra atmósfera y, de esta forma, permite que la temperatura media de nuestro planeta sea alrededor de 15°C. De no existir el CO2 en la atmósfera, nos congelaríamos, con una temperatura promedio de la tierra de -18°C.

Por otra parte, si la capa de CO2 equivalente aumenta en exceso como ha sucedido los últimos 100 años, la temperatura media de la tierra aumentará 2 o más grados, implicando una emergencia ambiental

Chile es menos del 0,3 % de PIB del mundo, sin embargo, es uno de los países mas afectados con el cambio climático, debido a la desertificación en zona central, zonas inundables en la costa, desaparición y disminución de glaciares, eventos meteorológicos extremos (como vientos, lluvias, altas temperaturas). Asimismo, a la fecha se estima que alrededor de 200 especies en peligro de extinción y se estima que el 50 % de reptiles endémicos de nuestro país están amenazados por él cambio climático.

Pero la solución no es dejar de producir, pues nuestro país tiene una emergencia habitacional con un déficit de mas de 800.000 viviendas y al menos la misma cantidad de viviendas mal acondicionadas que no permiten desarrollar una vida con confort interior.

Hoy contamos con los métodos modernos de construcción, tecnologías y herramientas como BIM y conceptos de economía circular que nos permiten ser mas productivos, utilizando menos recursos y sustituyendo sistemas constructivos tradicionales por soluciones constructivas sostenibles.

Es fundamental que midamos la huella de carbono incorporada en la construcción de proyectos y la huella de operación, está última, debido a la vida útil de los edificios, se estima puede ser 5 a 10 veces mayor que la de construcción.

Para conocer la huella de un proyecto, debemos contar con la declaración ambiental de productos, en lo posible verificado por un tercero y acreditado en un sistema internacional.

Un alcance de la huella está dado por la fuente de energía eléctrica. La solución está en las energías renovables (por ejemplo, eólica, solar e hidroeléctrica), las que en nuestro país tenemos con abundancia, el desafío es construir carreteras eléctricas para llegar con energía renovable a los puntos de consumo.

Otro alcance es lo que hacemos en nuestros procesos, debemos tener un uso eficiente de energía, incorporando tecnología con equipos de menor emisión, así como conceptos de economía circular: reciclar, reutilizar y reducir envases y embalajes.

El tercer alcance es la distribución y sistema para incorporar productos en las obras, si bien hay inicios de electromovilidad, aún no hay incentivos para que las nuevas tecnologías se incorporen más rápidamente.

Para saber dónde estamos y hacia donde vamos, debemos medirnos. En este aspecto, tanto nuestro país, como el sector de construcción estamos en deuda, ya que, por ejemplo, en Europa es usual el concepto de Ton CO2 eq/m2 año, poniendo valores máximos que periódicamente van bajando.

También debemos considerar mecanismos de compensación y mitigación. A modo de ejemplo, un proyecto de un conjunto de edificios puedo tener su huella y neutralizarla mediante compensaciones como forestación, protección y restauración humedales, aislamiento térmico de envolvente de viviendas antiguas, prevención de incendios forestales, etc.

Te invitamos a medir tú huella y neutralizarla mediante una construcción eficiente y compensaciones correspondientes.